viernes, 7 de septiembre de 2007

Tecnología y educación

Hola compañeros y visitantes de este viaje maravilloso por los usos de la tecnología en la educación.

El avance vertiginoso y significativo de las tecnologías para la información y la comunicación ha tenido repercusiones sin antecedentes en las prácticas educativas modernas. La forma en que asimilamos estos conocimientos depende en gran medida de la capacidad de confrontarnos con los paradigmas clásicos y de innovar y ser creativos y contundentes en las aplicaciones que nos permiten los nuevos medios y tecnologías. No es lo mismo adoptar una postura en la que los elementos tradicionales son simplemente reemplazados por herramientas nuevas, tal y como lo expresa Jordi Adell en su ponencia Riesgos y posibilidades de las TICs en educación:

"La única justificación de los nuevos medios es hacer cosas imposibles anteriormente o hacer las cosas mejor que antes. Para hacer lo mismo, puede que no valga la pena el esfuerzo. Sin embargo, con el tiempo aparecen nuevas aplicaciones que permiten prácticas desconocidas o imposibles anteriormente. Piensen ahora en los wikis y en la Wikipedia y en si pueden imaginar un medio similar anterior." 1.
Ahora bien, hay que aceptar que muchos de los maestros y las escuelas no estaban en absoluto preparados para afrontar este reto, y apenas ahora tratan de incursionar (no con gran éxito y menos innovación en muchos casos) en la spalicaciones didácticas de las nuevas tecnologías. Fruto de este esfuerzo son las salas de computadores con que se encuntran dotadas las instituciones públicas y privadas a lo largo y ancho de nuestra geografía, y los sitios de acceso gratuito para los estudiantes, aún en las zonas más apartadas, dotadas con el esfuerzo del estado. Esta dotación de recursos es un gran paso, pero en sí no constituye una revolución y un "salto" en el uso de las TICS en las instituciones. Esa revolución debe partir de la calidad y cantidad de maestros que tengan acceso, formación y conocimiento de las nuevas herramientas, de maestros capaces de innovar y ver más allá y que lleven de la mano a las instituciones hacia la evolución a un modelo más abierto, en el que interesa más el aprendizaje de los alumnos y la posibilidad que se les ofrezca de acceder e innovar los procesos de aprendizaje autónomo y colaborativo.
En un mundo así, cabría esperar estudiantes felices y comprometidos con su proceso de formación, interactuando ampliamente y en tiempo real con estudiantes de otros puntos del orbe, compartiendo experiencias y conocimientos y posibilitando el nacimiento de un mundo en el que la interacción global permita profundas y verdaderas revoluciones de la sociedad y el hombre, y en la que los maestros tendrán un papel protagónico, como actores y autores.
1. Adell, Jordi. 12-11-2006.Riesgos y posibilidades de las TICs en educación